merienda

Salía del colegio como salen todos los niños, corriendo tan rápido como si una fiera hambrienta me persiguiese para descuartizarme. En lugar de eso era yo la que me precipitaba sobre la bolsa de tela que mi madre traía, dejando a cambio sobre sus pies todos los libros y cuadernos de mi mochila. Casi sin […]

viejecito

En mi casa se ha cenado de toda la vida a las ocho y media. En caso de gran emergencia, quizá, podría ser que se retrasase hasta las nueve, pero siempre debido al paso de un ciclón, un terremoto devastador o, más probablemente, porque algún tipo de sorteo de bonoloto se retransmite en ese momento. […]