nuevas lecciones de práctica clínica

No hay una palabra para nombrarlos. Me lo dijo un paciente durante una sesión. Se había pasado tres días buscando en enciclopedias, en google y en muchos diccionarios. Existen los viudos y los huérfanos pero no encontró un término para los padres de hijos muertos.
Estaba indignado. En la fase de Ira de Kubler-Ross que dirían los académicos.

Y al final, con todos esos padres huérfanos lo único que me ha funcionado en terapia a lo largo de estos años es la confrontación, ¿sabes? Tú puedes ser Aaron Beck en persona, pero llegados a cierto punto lo único que cabe es preguntarles si quieren vivir. Así de simple.

La mayoría acaba admitiendo que no sabe como hacerlo ni por donde empezar, pero que quiere seguir, aunque sea entre lloros, temblando y hechos una mierda. Con eso es suficiente. Podemos empezar a trabajar para recomponer esas vidas.

En otros casos, una minoría contestará que no desea vivir. Si es así no queda más que indicarles donde está la puerta. No hay nada que puedas decir a los que han muerto en vida. Nada que les resucite.

Dicho por mi fuente particular de sabiduría psicológica.

Anuncios

5 pensamientos en “nuevas lecciones de práctica clínica

  1. No puedo ni imaginar el dolor que debe sentir alguien que pierde un hijo. Yo apenas lo he imaginado alguna vez, me he preguntado que sería de mi sin mi gordita y se la respuesta. Yo no querría vivir. No podría. Yo seria de las que agarraría la puerta. Estoy segura. Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s