domingo

Te desayunas tañidos de muerte con el café soluble aún flotando en la marejada de tu tazón de porcelana. Todo resulta rancio a estas horas del domingo. Los ojos, ensartados en cientos de alfileres invisibles, se mueven entre el alivio de los párpados cerrados y el fragor de unas lágrimas en ebullición.

La reverberación se inmiscuye en tus tostadas, en el bloque de mantequilla y esa cucharilla que se va a pique en un pozo de mermelada. El televisor parodia una sesión de cine mudo en la que todos sobreactúan para compensar la ausencia de palabras. Mientras, corren rayos y truenos devastadores por tu espina dorsal y pasas del frío al ardor en segundos a pesar de abrazarte a la taza caliente con todas tus fuerzas. El fin de semana está perdido, las posibilidades de éxito se desvanecen con cada golpe de badajo y cada suspiro enredado en la garganta.

Es mal momento para colgarte sonrisas de cartón y fingir que no temes nada. Será hoy un día perfecto para mirar al infinito y afinar aquella pose de eterna aspirante a la felicidad. Faltan horas de sueño y sobran campanadas.

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12 pensamientos en “domingo

  1. ¿Charles Mingus con Good bye, pork pie hat? En casa tengo algunas versiones (hablo siempre de versiones interpretadas por el propio Mingus) de esa canción. La más explosiva que conozco es una en la que todos los integrantes de la banda de Mingus tocan de una manera tan salvaje y entusiástica como desacompasada. Si me pongo a medir los tempi, me da un ataque de risa, incluso contando que estamos hablando de jazz. Pero la energía que derrochan es impactante. Toda una experiencia.

    Tiene una parte de guitarra (eléctrica) a cargo del que por entonces era un semidesconocido jovencito que atendía al nombre de John Scofield. Antes de la calvicie y la fama, claro es. Jamás le he vuelto a ver tocar de esa forma, con tal fiereza.

    Por otro lado, hace algunos años y casi por sorpresa, editaron la traducción castellana de ‘Beneath the underdog’ (Creo que lo llamaron ‘Menos que un perro’, aunque el título de Mingus es menos aún: ‘Por debajo de los desgraciados’ — an underdog es, básicamente, a victim of social discrimination), que anda por casa y que leí dos o tres veces con bastante interés.

    Con esa música, con Mingus, vengan las mañanas de domingo a mí :). Alégrese, mujer.

    Hablamos 😉

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