campo arado

Las sombras alargadas que proyecta el sol oblícuo del invierno empiezan a ceder. Se retiran tarde a tarde y en algunas semanas se habrán convertido en las ridículas parodias de aquellos monstruos oscuros que ayer nos atormentaban.

Es época de siembra, de asentar y allanar el camino y todos esos terrones humeantes que el arado había revuelto a su paso. Es ahora cuando se reorganiza el caos de lombrices de tierra y cepellones de césped y llantén moribundos. Se torna la tierra un elemento consistente y cada partícula se compacta hasta que los pies dejan de hundirse un palmo a cada paso. Pronto ninguna huella podrá delatar nuestra ruta secreta, pues se diluirán con el agua de las lluvias y los vientos oceánicos que se esperan.

Cuando queramos darnos cuenta rebrotarán miles de briznas de hierba, tiñendo el campo de un halo de esperanza que ayude a empañar el recuerdo de los tiempos convulsos en que, a golpe de cuchillas, se puso nuestro mundo cabeza abajo.

En unos días el suelo recuperará su solidez. En unas semanas el manto de vida reverdecerá, haciendo imperceptibles las cicatrices dejadas por los zarpazos metálicos. Olvidaremos el estado de las cosas, amnesia selectiva para los acontecimientos dolorosos, para las purgas cíclicas con que la naturaleza nos azota.

En unos meses creeremos, de nuevo, que este es un lugar seguro, que somos invulnerables al paso de las estaciones y que existe la posibilidad de que la primavera sea eterna.

Canción sobre las formas diferentes de medir el tiempo, de contar el paso de los días…

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9 pensamientos en “campo arado

  1. a mi la primavera no es que me entusiasme demasiado. Se encuentra encerrada en un breve espacio de tiempo entre el frío absoluto y el sofoco del sol abrasador del verano. Y uno tiene la extraña percepción de que en primavera todo irá bien y todo cambiará pero lo único bueno es la aparición de las flores, y estas son tan efímeras…
    a mi me gusta el otoño porque es el momento en el que el suelo se cubre de un manto que le proporcionará el alimento necesario para volver a resurgir. Es esa época en la que uno piensa y piensa mucho y en la que realmente se plantan las simientes para que algo nuevo resurja. Besos

  2. cambio- todas las estaciones cobran sentido al existir las demás. Ahora mismo creo que necesito más una primavera que un otoño, algo efímero y sin demasiada reflexión…

    solounpoco- pero como eres listo, mira como lo has hecho igualmente 😉

    bicos

  3. ¡¡Oh!! Has puesto mi musical favorito…

    Bravo que sigas sembrando… bravo que haya tiempo especial para asentarse, afianzar cosas, lanzar proyectos… Luego vendrán otros tiempos, y el campo dará su fruto…

    Besines

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