cine de verano

En mi casa siempre fue llamado tomavistas, aparatejo ruidoso de super 8, tandem perfecto junto con el proyector, para los empeñados en captar recuerdos en movimiento durante los primeros años ochenta.
Ahora dormitan olvidados en un baúl, ambos metidos en sus cajas originales, perfectamente conservados y obsoletos. Cacharros para románticos, para personas de pulso firme y movimientos pausados. Reliquias que hacen aflorar cientos de escenas en tonos desvaídos.

Recuerdo las grabaciones por cualquier causa tonta; saludando sin cesar, sonriendo y en silencio, porque casi siempre se grababa sin el micrófono acoplado, lo que obligaba a gesticular y sobreactuar para compensar el déficit.
Después se enviaban a revelar los cartuchos, a la casa agfa a Madrid, dirección mítica y legendaria; más que nada por lo que tardaban en remitir los trabajos. Veinticinco días de espera, de mirar el buzón cada diez minutos y asaltar al cartero cada vez que se le veía aparecer por el camino de tierra. Hasta que un día llegaba, normalmente con un programa doble que incluía la grabación casera y un film clásico.

Las tardes de sábado se aguardaban con ansia, con deseos atropellados por vivir aquellas sesiones de noche, de cine al aire libre con una sábana vieja extendida sobre la pared de la casa y un montón de personas sembrando el césped. Padres, suegros, tíos, primos, hijos, nietos, novios, vecinos, hermanos y amigos formando una audiencia fiel y entregada.
Mi abuelo era quien sabía manejarlo todo. Era el proyeccionista. Los niños hacíamos palomitas y nos sentabamos justo delante de la mesa donde se colocaba el aparato, en rigurosa primera fila.
Primero encendía la lámpara, para comprobar que estaba bien centrada con respecto a la pantalla. Era entonces el momento de nuestras sombras chinescas, de los eternos perros, palomas, patos y demás fauna elaborada a base de dedos y manos superpuestas.
Mientras tanto, el rollo repleto de fotogramas diminutos se iba trasvasando, con aquel ruido especial del celuloide en movimiento, hacia la otra bobina; enrollándose y deslizándose hasta llegar a su tope.

Carraspeaba entonces él, el capitán; y todos callábamos: la sesión empezaba. Películas mudas, casi todas comedias y hasta algún tipo de documental de naturaleza. Matrimonios que se buscaban con una sonrisa mientras Charlot se zampaba una bota; risas que estallaban al tiempo que Stan destrozaba con una escalera de mano bien manejada el andamio en que Oliver se encontraba subido; y hasta niñas que temblaban tras un seto haciendo pis, al entrever a Nosferatu deseoso de saltar desde la ficción en busca de sangre fresca.

Después llegaba el fin, un instante para la magia; un estracto que siempre se proyectaba al acabar, que nos dejaba maravillados y con la boca abierta. Hacía que mientras los adultos recogían, los niños nos tumbásemos mirando al cielo estrellado, buscando la Luna y soñando con rozarla, con tenerla tan cerca como aquella sábana amarillenta que usábamos como pantalla.

La proyección final era más o menos ésto (algo más nítido):

Anuncios

4 pensamientos en “cine de verano

  1. Ostras, tú decías de mi playa, pero ha sido leerte e imaginarme al abuelo proyectando y me ha venido una envidia de repente… En mi casa, curiosamente, era él quien manejaba el cinexin al principio… pero que te regalase ese momento impagable de la luna hace que envidie ese mundo de sueños que te brindaba y os brindaba cada vez que queríais tocar el cielo. Me ha gustado MUCHO.
    Un besote y a dormir…

  2. Estupendo el post. Me queda la duda de si las palomitas eran ya de estas de meter el sobre en el microondas o eran aquellas legendarias que se hacian con un chorro de aceite en la sartén. Luego una pizca de sal….

    Besos

  3. poedía- es que poca gente puede regalar la luna… 🙂

    esquizo- lo que unen y lo que separan, menudas peleas…..

    solounpoco- de las de mazorcas que desgranar, sartén y azúcar. Nada de sal, que hace toser más.

    bicos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s