Memés e incontinencia verbal

En mi estilo, contestaré educadamente, a ver que sale. Dos por precio de uno, y de regalo nadie nominado, que no tengan que pasar por esto…

UNO: ¿Qué hacía una chica como tú en un día como éste?

Hace diez años:
En el 97 yo me dedicaba a llenar maletas y hacer traslados que cargaban el Renault 11 familiar al estilo magrebí, de esos que cruzan el estrecho en agosto. También me compraba ropa tres tallas más grande, me odiaba a mi misma y lloraba mucho. Demasiado.
Por otro lado me dejaba besar por un chico que sabía a cáscara de pipas y chicle bubaloo. Escuchaba discos de Take That y otras blasfemias… me tomaba un licor de manzana los sábados antes de irme a casa a eso de las 12 o 1 y ya me parecía que flotaba.

Hace cinco años:
Acababa mi segundo año de carrera. Estaba creciendo, ganaba confianza, miradas de frente y frases en un volumen adecuado para los oyentes. Suspendía y dejaba para septiembre “diseños de investigación II”, la primera pendiente de mi vida.
Salía más de tres noches por semana, dormía poco, y empecé a hacer lo que me apetecía sin pensar demasiado en los demás o lo que pudiesen pensar. Alguien me dijo que había perdido la compostura y la vergüenza, no sé si era un piropo o un insulto, pero le di las gracias.

Hace un año:
Estudiaba lo mismo que ahora, pero en una biblioteca universitaria. Dudaba sobre lo que estaba haciendo y temía la vuelta a casa al final de curso. Tiempo de cambio, de acabar cosas y de resistirme a crecer y cerrar etapas. La sensación de que la gente y los años se escurren entre los dedos y yo me quedaba en el mismo lugar.

Hace 30 o 31 días:
A finales de abril me dedicaba a dejarme ir. A caer en las tentaciones de siempre, con el de siempre y como siempre. Vivía el momento sabiendo que apuraba los últimos días, que no se podía seguir así. Me proponía pensar en mí y ser egoísta.
Estudiaba a deshoras y dormía poco. Leía tres libros a la vez y mezclaba las historias en mi cabeza.

Hace 24 horas:
Tenía cierta indigestión por comer churros demasiado rápido. Conversaciones escritas varias, algunas más trascendentes que otras. Admiraba mi flequillo cada media hora y pensaba soluciones para problemas ajenos que son irresolubles.
Entre tanto, me leía un tema sobre neuronas despistadas y otras suicidas.

Ahora, ahora mismito…
Escribo este memé pensando en el que le sigue y lo que voy a contestar. Me ronda por la cabeza un plan fallido de fin de semana, y tengo ganas de comer guisantes. A medias tengo el libro de Pessoa y el tema de las conversaciones neuronales.

DOS: Íntimo y hormonal (confesiones de las que arrepentirme después)

Seré creativa en las respuestas, que si no me muero de vergüenza

Tres zonas erógenas…
– Las caras internas, las zonas ocultas, donde la piel se afina y se puede seguir el trazado de mis venas con los dedos.
– el reguero de hormigas que baja por la espina dorsal, desde el cuello a la curvatura de la cintura que se sella con un par de hoyuelos a modo de frontera.
– el espacio entre los dos, el ambiente denso que se crea a base de miradas y palabras más o menos atinadas.

Tres fantasías…
– que no haga falta hablar, saber los nombres, las aficiones o los hobbies; dedicarnos a lo básico, al cuerpo del otro por una sola noche.
– probar las alternancias de poder, ser obediente como cordero o morder como el lobo, todo según el momento.
– jugar a multiplicar posibilidades, seis manos, tres mentes y varios deseos…

Tres lugares raros donde lo hayas hecho…
– lugares para los impacientes que no pueden esperar a llegar a casa y se entretienen en portales, coches o bares.
– baños en el océano Atlántico que se transformaron en otras cosas.
– en una sauna creada a partir de una tienda de campaña poco transpirable.

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16 pensamientos en “Memés e incontinencia verbal

  1. Gracias por contestar el meme, será el último por mi parte, lo prometo!!.
    Menos mal que: conociste el licor de café, empezaste a hacer lo que te apetece, te resistes a crecer, piensas en tí, te pasó la indigestión y has podido contestar el segundo meme.

    son: interesantes tus zonas erógenas, audaces tus fantasias pero tus lugares raros no lo son tanto, hay que trabajar más en lo último.

    Saludos

  2. Hace diez años eras rara, pero seguro que te has comprado el nuevo cd de Take That. Del segundo meme te diré que tiene un estilazo escribiendo, leona. Jajajajaja.
    Por cierto, el coche normalito. Ya no lo uso para eso. Los años me van volviendo delicado (y más sensible).

    Besos

  3. ohhh!!! ¿¿¿me has llamado rara?? adolescente, sólo adolescente
    o le pongo estilo o me pongo de todos los colores y no lo hago. Los años te han vuelto delicado, dices, pero si debes ser del 83… anda, anda..
    bicos
    PD: y de Take That ni palabra, aún me avergüenzo

  4. no voy a responder el primero de los memes en mi blog, porque sería repetirte… todo igual: llorar, el flequillo, los discos de Take That… Sólo añadiría que hace unos 60 0 61 días me embarcaba en una aventura peligrosa, inapropiada, irresponsable e infame, sólo porque me apetecía, sin pensar en los demás o lo que pudiesen pensar, y con la que podría responder al segundo de los memes.

  5. Ummm!!Muy interesante…sobre todo el segundo! Si lo leyeran en el pais de la pizarra seguro que alguien alucinaba. En fin, que está muy bien lo de no crecer o crecer lo justo y sobre fantasías y lugares…puff!! todavía se pueden añadir…jeje

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