Palabras

Interior de un vagón de tren regional descuidado y sucio, que traquetea aún cuando está parado como si fuese un tísico enfermo. Con la frente pegada al cristal, acaricio con el pelo ese paisaje reverdecido de primeros de marzo, mientras dejo que cada árbol y cada casa se me escapen enredadas en las pestañas.

Se le acaban las pilas a Fito y mientras busco en el bolso, una conversación ajena se me sienta en el regazo. Me atrapa, cierro los ojos para concentrarme en escuchar y lo registro todo en una nota mental que sujeto con un imán de nevera a mi frente. Sé desde el segundo 7 que esto va a terminar en forma de párrafos y diálogos. Se lo gana a pulso.

Es una rubia teñida con raices negrísimas a la vista, grande en un sentido literal, rebosante por encima de la ropa, del asiento y hasta del vagón. A su lado su antítesis, miniatura de mujer insípida y sin la menor importancia; si no fuese ella, la rubia hablaría con su reflejo en el cristal.

-Hay que saber elegir las palabras exactas, con ellas se engancha a la persona; por cinco o diez de ellas, tiene que decidirse a llamarte.

– ya, bueno, supongo que depende lo que busques..

– hombre, pero ¿qué crees que busco con un anuncio por palabras? poner amistad es para reirse, y “lo que surja”… todos sabemos lo que va a surgir…

– hay quien sólo busca compañia…

-para eso un perro, no esto. Y a lo que iba, que he quedado con uno, de Ferrol, camionero, tiene unas espaldas, ni te digo…

– ¿¿¿¿¿y?????

– no sé, está soltero, dice; pero de lo que me cuente ni la mitad me creo. La gente miente mucho, yo no, ¿para qué? no me hace falta. Pues que se quería venir a mi casa ya a las 11, no sé…. algo lanzado lo ví.

– pero eso es lo que querías ¿no? fuera complicaciones y sólo…

– ya, pero se agradece fingir un mínimo de interés, un poco de tacto.

– no hay quien te entienda…

– ¿qué? no es pedir tanto, que me invite a cenar algo, un paseo…después claro, estamos para lo que estamos…

Quedan pendientes uno de cuarenta y tantos de Tuy, que ese si está casado; otros dos de Vigo y un rarito de un pueblo… no sé, de por ahí de Lugo. A ver que tal se me dan, ahora voy a Santiago, que es donde quedé con el casado, lejos de casita… espero que tenga buen hotel, que no me conformo con cualquier cosa.

– ¿y sabes si está bueno?

– mira, Conchi, eso no importa, no hay que ser tan superficial…

A veces las conversaciones cruzadas me siguen sorprendiendo, y mucho. Soy cotilla, ya lo sé….

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13 pensamientos en “Palabras

  1. La última frase lo dice todo “mira, Conchi, eso no importa, no hay que ser tan superficial.”. Ay Dios mío…
    Pues eso, me sumo al repelús.
    (De verdad lo que le importa a esa tipa es que el hotel sea bueno? Ay, ay, ay).
    Viva tu lado cotilla. Un besote.

  2. laluz- y eso que no viste a la mujer, que fuese como fuese el hombre, seguro que ella tenía más fuerza que cualquiera

    poedía- es que si el hotel es bueno ya se lleva mucho ganado, que igual puede robar un albornoz

    nick- pero si no anda con cuidado ese ardor se puede intensificar, o mutar en picor….

    bicos

  3. Bueno, pues os contaré uno de mis encuentros con una chica de internet, hablamos un par de veces a la tercera ella me dice de quedar… le digo vamos a tomar un café y ella contesta mejor vamos a la playa… vale, total acabamos en la playa se pone a hacer topless, y me comenta mira no vamos a perder el tiempo… tengo 5 amantes pero uno me va a dejar porque se acaba de enamorar, asi q si tu quieres ser el quinto genial…
    yo decliné amablemente la invitación, despues de la playa tomamos algo en un bar y la dejé en casa…
    El caso es que ella estaba haciendo esto tras una ruptura con su marido, y me dijo q ella lo q buscaba era el amor pero q mientras tanto queria divertirse…
    yo opino q esa no es manera de encontrar el amor …. pero bueno cada cual es libre de hacer lo q le plazca..
    lo q si q le tengo q agradecer es su sinceridad, pues igual me embobo y acabo escaldado.

  4. hombre, la sinceridad es importante, aunque no quita para que a mi me haga arquear las cejas hasta llevarlas a mi nuca… me asombro con lo que hace alguna gente… es como si yo estuviese en un planeta diferente.
    bicos

  5. la palabra “cotilla” se difumina un poquitín cuando hablamos de una conversación en un tren (a.k.a. transporte público). yo sé donde contar qué cosas. así que eximida de culpa quedas.
    un beso!

  6. Un tren-flash, un tren-flash!!!
    No disimules, tu mp3 no tenía pilas…lo llevas de pega!.
    Si yo soy igual… por eso me hace tanta gracia. Flipo con lo que oigo por ahí…tengo unas cuantas anécdotas de ese pelaje. Ya las transformaré en post en algún momento, porque dan de sí.

    Desde luego con el multi-folling ese que dice Laluz no sé dónde vamos a acabar…se va generalizando un deterioro en las relaciones humanas…que al final yo no sé…creo que es mejor el “bricolaje” no?.
    Acabar con un tío casado, en el quinto coño en un hotel en el que la cucaracha eres tú, es un poco penoso…

    Aunque ya se sabe lo de la primera piedra y todo eso…

    Bicos.

  7. aniku- es que los transportes públicos llevan a ese tipo de situaciones, hay quien habla demasiado alto, o yo tengo el oído fino…

    honey- jaja, encontré la pila, pero…
    todos tenemos cosas que callar, pero eso mismo, calladas quedan; no dichas en un vagón de tren. Aún así eso de los anuncios de contactos es como bajar un par de escalones en lo que a relaciones humanas se refiere. Si no es ya por escrupulos, al menos por una cuestión de seguridad e higiene….

    bicos

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