Pequeños refugios mentales

No debo hacer ruido. Es frágil y podría quebrarse rompiéndose en minúsculas partículas. Me acerco a hurtadillas para disfrutarla. Me hipnotizan sus colores cambiantes, pero tengo miedo de que su aura de magia se disipe si la rozo con mis dedos cubiertos de polvo y rutinas acumuladas.
Algunas cosas, entre ellas las mejores, son así: como pompas de jabón, como hilos de seda o finas hebras plateadas con las que tejer sueños. Es un material que se ha de trabajar con mimo y mucha paciencia. Algo moldeado lentamente, con atención al detalle; cada brocado y encaje fino está calculado, nada dejado al azar de mis manos torpes.
Al principio era sólo el esbozo de un deseo nunca pronunciado, siempre rondando como parte de un decorado invariante. Fue tomando vigor e importancia en mis ensoñaciones, hasta que un buen día se me reveló como cuasi-independiente. Me asombró con su aspecto abullonado y hasta esa imitación a la vida remedando el ritmo de una respiración llevada al compás de unos latidos bien conseguidos. Escapó a mi control consciente y salió de mí descolgándose por mi oído para sentarse sobre la almohada. Pasa allí las horas, susurrando canciones de cuna o cuentos de un futuro improbable.
Ahora, y para protegernos mutuamente, sólo me permito pasar de puntillas por su lado; sisando alguna mirada furtiva, conteniendo los impulsos de correr a su encuentro. Es una medida de seguridad necesaria. Suspiro al verla reposar sobre el edredón, con ese halo y fulgor de plata; mi pequeña joya y gran obsesión en las horas que el hielo cubre los tejados de las casas. Me contengo, aunque sigo queriendo vivir en una burbuja jabonosa e irisada, a sabiendas de que solamente sería un placebo para mi alma plagada de ojos expectantes.
Hay quien dice que de este modo se puede pasar toda una vida, pero sé que es mentira. Tan sólo se subsiste, se sobrevive a duras penas en la esperanza de que ese tapiz entretejido se haga realidad. Se construyen así mañanas en las que se agite este mundo interno y externo, donde una noticia me deje el cuerpo trémulo y con un futuro plagado de interrogantes cubriendo mis pies. Imagino ese suceso que me hará revivir, resucitar de entre los escombros de la infravida; de esa que una vez pensé que era la única posible, segura y monótona, en eterno impasse, en la que tras el domingo viene el lunes y tras las lluvias aún más nubes grises.

Tengo una pequeña y luminosa ilusión que mesa mis cabellos. Palpita en mis manos, se asoma a mis ojos y por entre los resquicios de esperanza que brotan tímidos en mi cabeza. La he creado yo misma, y sin pedir permiso, se inserta en mis sueños para haciéndome sonreír mientras duermo.
Hay quien dice que de ilusión también se vive, aunque sólo sea por un tiempo.

Anuncios

11 pensamientos en “Pequeños refugios mentales

  1. Me dejas k.o. desconocida, eres poesía, toda tú. Todas las palabra suenan a música así dispuestas.
    Qué gusto leerte.
    Coño.
    (y tengo un sueño de no te menees, en la tienda, comiendo conguitos y conmoviéndome)
    Bicos.

  2. nick- no adelantemos acontecimientos… ya se verá..
    gustav- seguro que tú también tienes ilusiones, y aunque siempre estallan, algunas se hacen realidad ¿no?

  3. ¡¡qué optimismo desbordante!! pues yo tengo la semana internacional de ver los vasos medio llenos y de color rosa; así que por ahora me quedo con la burbuja, con las ilusiones y la sonrisa de estúpida en la cara. 🙂

  4. Yo últimamente veo los vasos llenos, y de cerveza. Y cuando los veo medio vacíos los vuelvo a llenar.

    PD: No puedo dormir. Estoy como una moto. Me subo por la paredes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s