Olla a presión, basura mental y ensalada de palabras

Disfunciones sexuales, esquizofrenias, alcohol, drogas y episodios disociativos. Alucinaciones hipnopómpicas (como me gusta esa palabra), voces que comentan, disfemias, niños que no mastican y ancianos demenciados. Teorías perceptualistas, racionalistas, mixtas, dinámicas, sistémicas e hipótesis psicobiológicas que hablan de serotonina y horas de sol al día.
Más de 180 preguntas sobre patologías improbables; chinos con miedo a que se invagine su pene, indonesios que matan para así no suicidarse, mujeres anorgásmicas y otros iluminados que creen que Dios les encomendó una misión redentora.
Terapias que harían reir y dudar a cualquier descreído; manos en los bolsillos, piedras mágicas, movimientos oculares que refrescan tu memoria, catarsis en forma de teatro, creación de hábitos, gritos y rotura de platos. Por mi parte, escucha activa (umm, aha, entiendo…), fuerza de voluntad y actitud de aceptación positiva incondicional. Repetirse que no hay que juzgar.

Y tras la puerta de mi celda se encuentra la locura; el caos de la postfiesta alargada unos días más, buscando resquicios que nos permitan seguir encontrándonos, cebándonos, comiendo, hablando, bebiendo; amándonos. Cigalas al vapor, la plancha de George Foreman para langostinos, pulpo recién vapuleado, ternera que huele a hierbas, piezas de turrón duro, la figurita del roscón y una copa de cava que se quiebra. Licores, música, recuerdos de infancia y aquellas anécdotas que podríamos recitar a coro con las mismas y roídas palabras exactas.
Empacho. Me falta el aliento y la habitación da vueltas. Los folios no arderían mal, además tengo un mechero cerca. Ya no puedo más. Mentira peluda de cinco patas. Puedo, quiero y debo.

Ahora: hombres que se enamoran de muchachas que conocieron en puentes colgantes, manchas de tinta negra, tests de inteligencia, cuestionarios con preguntas en forma de racimo de uva, fiabilidades y valideces internas para las distintas pruebas y algún que otro genio del siglo XIX que creyó curar con imanes las dolencias del alma.
Algo de lesiones neurológicas, objetos que no puedes nombrar, colores que sientes en el paladar, musica que te entra por los ojos y una legión de peces de arrecife que te acarician los tobillos. Picores en el dedo meñique de esa mano que lleva amputada una década; dejá vù, jamais vù, criptoamnesias y ratas que saben utilizar un self service para comer. Mapaches obsesivos compulsivos, cerdos que hozan sus monedas de plata enterrándolas en el barro y metodos de selección/descarte de personal.
Finalmente pongo la televisión para descansar y me hablan de anorexia nerviosa, síndromes postvacacionales y adicción a las compras. Son muy inexactos, están equivocados, siendo muy parciales… mejor me sería meterme en cama.

PD: Y ya sé que soy una piltrafa sin voluntad ni promesas cumplidas. En mi defensa diré que si no escribo aquí, acabo enviando mails a media libreta de direcciones con reflexiones filosóficas sobre la vida, recetando versos vía msn o escribiendo con tinta invisible en las paredes.
No debería permitir que me comprometan mis propias palabras… (nota para el futuro)

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30 pensamientos en “Olla a presión, basura mental y ensalada de palabras

  1. visto así, hasta suena bien lo de estudiar tantas horas; pero los racimos de uvas de preguntas en realidad son un tostón…
    seguiré por aquí, por allí, por acá… ya veremos
    bicos

  2. pues perdámonos para descansar en una interminable canción o melodia, una frivola revista, o una callada visita callejera, saboremos una copa de licor, o tirémonos a la cama 2 dias como un lirón.

    saludos

  3. Y luego querrás que no te hagamos consultas…

    Vaya cositas ligeras y entretenidas…

    Te ha salido genial, una olla a presión auténtica, de hecho está sonando la válvula como loca, iiiiiiiiuuuuuuuuu, iiiiiiiiiiiuuuuuuuuuu, me la has hecho oir,ya,ya,ya,ya, ya corroooo a lllllaaaaaaaaa cocinaaaaaaaaaaaa!!!

    No malgastes estas cosas con tinta invisible, please.
    Besotes.

  4. musica- perdernos, pero sólo un rato, después aterrizar, mejor…
    honey- si, si, es que cuando empiezas a escribir resúmenes atendiendo a como se construyen las frases y quedaría mejor expresada la idea… no puede ser
    aniku- pues algo asi; evidentemente ideas obsesivas sobre el fin del mundo o la contaminación y enfermedad no tienen, pero si realizan comportamientos repetitivos y poco provechosos en ciertas situaciones.
    En experimentos en que se enseñaba a cerdos y mapaches a utilizar monedas de plata para conseguir alimento si las ponían en un cesto, ambos animales aprendían a hacerlo, pero llegado un cierto punto, al cerdo le daba igual no comer (estaban en ayunas) pero hozaba las monedas en el barro en vez de entregarlas.
    Mientras, el pobre del mapache, con tendencia a acariciar y sacar brillo a los objetos, abrazaba las monedas contra el pecho y las frotaba de un modo compulsivo entre ellas.
    Ambas son conductas de deriva instintiva; relacionaban (por condicionamiento, por asociación) las monedas con comida; y los cerdos hozan su comida en el suelo, mientras los mapaches suelen frotarla, más que nada porque las frutas suelen necesitar una limpieza previa…
    Uff, que rollo he soltado, jejeje
    bicos

  5. nick- pero ya sabes que la estadística y la realidad suelen llevarse mal, el azar que siempre tiene que hacer de las suyas…
    aniku- me sirve de repaso jejeje 😉

  6. Sabía que no nos ibas a dejar con las ganas…

    Lo de los mapaches y los cerdos explica porque a algunos les obsesiona el dinero ¿entendí bien?

    Danos más ejemplos así tu repasas y nosotros “aprendemos del mundo”.

    Saludos

  7. Las alucinaciones hipnopómpicas son visiones o sonidos (normalmente destellos de luz, ruídos y chasquidos) que a veces aparecen en los momentos de despertar. Son síntoma de algunos trastornos, pero también se pueden experimentar estando sano.
    Las complementarias son las hipnagógicas, que aparecen cuando estamos a punto de dormirnos.
    Todo relacionado con la pérdida de consciencia y los ciclos de sueño-vigilia…
    Repasado. Bicos…

  8. umm, no se, pero si es un aparato eléctrico, cuidado…
    Es que es un post matrioshka, otro dia cuento lo de los enamorados del puente colgante…

  9. Es que sería raro que vieses mapaches en Europa, sólo los hay en America del Norte. Los cerdos están mas extendidos, sí.
    Si te dan asco, en versión matanza con cuchillo al cuello incluído, no te digo nada…

  10. Si yo hubiera conocido la coctelera en mi época de estudiante probablemente también hubiera sido una forma excelente de desahogarme con el mundo entero y así hubiera evitado depresiones y estres al final del semestre…..

    hubiera renegado sobre estadísticas, ensayos, lecturas de cosas que no se entendían, (es más, creo que hubiera entendido más lo que escribes aqui que lo que yo leía sobre mi carrera) jejejeje…

    En fin.. ánimo!!!!!! …. que aunque sé que tengo que volver a las aulas en algún momento… no te envidio para nada en estos momentos!!! 😛

    Saluditos!

  11. Mujer sin palabra…, en cualquier caso no entiendo la relación entre el post, el msn y el mail, sobre todo teniendo en cuenta la abismal diferencia entre srta. desconocida y S, pero en fin, si te va a servir para liberar tensión…esperaré, ya volveré a medicarme con los versos que recetes.

    BESOS

  12. klau- yo tampoco me envidio nada, a ver si acabo jejeje
    lesttat- y dale con los abismos… en fin, el espacio-tiempo, que se contrae y expande; ya te hablaré un día de estos en verso, a ver…

  13. Será posible que a mi se me invagine el pene?, digo a cualquiera le preocuparía.
    Si los inuits tienen miedo ¿por qué yo no?

    PD: ¿quiénes son los inuits? y ¿que es invagine?(ivagino su significado pero mejor si me lo aclaras).

    Saludos

  14. por partes, por partes….
    mitchell- rectifico, que encontré un fallo, tanto síndrome raro….
    No son los inuits (esquimales), son chinos, que sí, es lo que imaginas; se llama Koro, y creen que su pene (hombres) o sus pechos (mujeres) se retrotraerán introduciéndose en su cuerpo y causándoles la muerte. Hay una de síndromes raros que ni te imaginas; tienen mucho que ver con tradiciones culturales y demás. Aunque en este caso no se yo, porque el tratamiento indicado eran felaciones diarias, así que seguro que mucho simulador….
    Lo de los esquimales, llamado Pibloktoq o histeria del ártico, es algo más extraño, son ataques de locura durante los cuales se desnudan, se revuelcan por el suelo, prenden fuego a cosas y llegan a la coprofagia (si, excrementos). Por lo visto, todo por estrés extremo y ansiedad.
    De estos trastornos tengo una larga lista, unos 10 o 12 de todas las partes del mundo, que cosas..
    maría- te cuento, este tipo de alucinaciones se relacionan con estados de estrés, depresión o ¿¿esnifado de inhalantes como pegamento?? (no compres más pegamento imedio)
    Por lo demás, son patológicos en casos que tienen una historia, con personajes y normalmente en forma de pesadilla que la persona se cree y vive como real. Además suelen ser un síntoma que se suma a otras cosas, no por si mismo es grave. Seguro que no llegas a tanto. 😉

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